HIDRATACIÓN CORRECTA

La hidratación es un tema de mucha importancia para cualquier persona que practique alguna actividad física, en especial para a aquellos deportistas de alto rendimiento, ya que una mala hidratación puede ser evidenciada en un menor rendimiento físico a la hora de evaluar el desempeño durante un entrenamiento o una competencia y traer consecuencias para la salud. Es por esto por lo que hablar de una correcta hidratación es clave, ya que de eso depende la salud de nuestro cuerpo. Gracias a ella nuestro organismo tiene la capacidad de reponer y remplazar los líquidos que se pierden durante una actividad física, ya sea por el gasto de estos para lograr generar toda la energía necesaria o por el sudor producido durante el mismo ejercicio. Es así como una buena hidratación está compuesta por tres grandes momentos, el primero es el preámbulo, donde se trabaja la hidratación previa a cualquier ejercicio, lo ideal es consumir 500ml de agua 1 o 2 horas antes del entrenamiento. El segundo momento es durante el entrenamiento en el cual, se busca tomar entre 100 y 200 ml cada 15 o 20 minutos, manteniendo al cuerpo constantemente hidratado y no a la espera de un gran momento de rehidratación. Por último está la hidratación posterior, en donde hay 2 maneras de compensar todo el líquido perdido durante el entrenamiento:

La primera manera de calcular cuánta cantidad de agua debes tomar diariamente es 35ml de agua por cada Kg de tu peso, es decir que si el peso de una persona equivale a 60kg este debe ser multiplicado por 35ml, dejando un total de 2,1 litros.

Muchos expertos recomiendan beber al menos 2 litros de agua cada día, pero lo cierto es, que dependiendo de muchos factores como la edad, el peso y contextura, esta cifra varía como lo muestra la siguiente tabla:

La segunda opción resulta ser un poco más sencilla sin necesidad de fórmulas matemáticas, pues simplemente sabremos cómo actuar según el color de nuestra orina:

1.2.3-04

Si el color es claro, es una señal de buena hidratación.

1.2.3-05

Si este ya tiene un amarillo un poco más intenso, pero sin ser tan brillante aún te encuentras bien hidratado.

1.2.3-06

Cuando aparece este amarillo mucho más fuerte y denso debes rehidratarte. 

1.2.3-07

Cuando el color amarillo empieza a verse un poco más quemado y apagado, quiere decir que la deshidratación es más concentrada y debes rehidratarte inmediatamente.

1.2.3-08

Si el amarillo ya cambió a un color café, la deshidratación es severa y en este momento necesitas ayuda médica pues puedes sufrir de desmayos y hasta un golpe de calor.